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19/2/17

Cómo elegir un seudónimo de escritor

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Hay muchas razones por las que podemos preferir escribir un libro bajo un seudónimo, como por ejemplo, para sentirnos más seguros al debutar con nuestra obra o para poder trabajar géneros literarios muy diferentes o antagonistas.

Dejando al margen las razones por las que te puedas sentir atraído a emplear un seudónimo en tus obras, la búsqueda de un seudónimo o nick con el que te sientas identificado y representado puede suponer una auténtica epopeya.

Elegir un seudónimo es elegir una segunda piel, una máscara que refleja una parte de nosotros mismos, por lo que encontrar un nombre que nos suene bien, real pero especial, y que nos resulte cómodo, es lo principal.

Y tú dirás "sí, sí, suena muy bonito, ¡pero no se me ocurre nada!". No te preocupes, estoy aquí para que encuentres tu segundo nombre (sí, ese con el que te sientas conectado a la perfección).

1. Analiza tus orígenes


El primer truco para encontrar un seudónimo de escritor con el que te sientas identificado, es tener en cuenta a tus antepasados. Los apellidos y nombres de tus bisabuelos o tatarabuelos pueden serte de gran inspiración si los combinas entre sí. Seguro que alguien tuvo un nombre curioso, ¿o no? En mi familia, por ejemplo, una tía abuela se llamaba Leoncia...

A parte de curiosear los apellidos y nombres de tus familiares, puedes investigar de dónde proceden. Tal vez tengas algunos familiares que se hayan criado en el extranjero o en algún pueblo lejos de tu provincia. Quizás el nombre del lugar pueda inspirarte para tu seudónimo o puedas emplea un nombre tradicional de allí.

2. Juega con tu nombre


Tu nombre puede ser el origen de tu seudónimo si juegas con él. Puedes comenzar invirtiendo el orden de las letras, acortándolo o añadiéndole alguna sílaba. Por ejemplo, Laura sería Arual. Tal vez cambiando alguna letra o añadiendo alguna sílaba extra puede sonar bonito y a su vez esconder tu verdadera identidad. Otro truco es cambiarlo de género. Si te llamas María, puedes usar Mario. Tal vez sea interesante en ciertos géneros o sociedades.

3. Estudia mitología 


Si nada de lo anterior te convence, echa mano de la mitología. Elige una que te guste; puede ser de las más conocidas (romana, griega...) hasta las menos, como la vikinga. La cuestión es que haya algo de esa historia que te llame lo suficientemente la atención como para querer "renacer" bajo uno de sus nombres.

Si no, siempre puedes hacer una pequeña lista de nombres con significados ocultos. Puedes encontrar muchísimos sitios webs con este tipo de información.

4. Inspírate en autores o personajes


Por último, puedes confeccionar una lista con los nombres de tus autores favoritos o personajes (tanto de libros como de series, películas...) e inspirarte en ellos. Reflexiona sobre qué es lo que te gusta de esos nombres: por qué te parecen bonitos, por qué te suenan bien... Además, trata de analizar el género en el que vas a trabajar para orientar más acertadamente tu seudónimo.


¡Y esto han sido todos los consejos de hoy! Por añadir algo más, evita emplear los generadores de nombres porque, al fin y al cabo, queremos que ese seudónimo nos identifique y tenga algo que ver con nosotros mismos.

Espero que os haya sido de utilidad. ¿Vosotros habéis empleado seudónimos alguna vez? ¿Me decís cuáles eran y cómo los elegisteis? No olvidéis compartir la entrada para que pueda echar una mano al máximo número de escritores con estas dudas y nos vemos muy pronto con una nueva entrada :D.

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